martes, 21 de mayo de 2013


Este fragmento que les voy a comentar es de una película realizada por  el psicólogo Estadounidense Harry Harlow, que se realizó en la Universidad de Wisconsin en el año 1961. En estos  experimentos se observaba el  vínculo afectivo de monos hacia objetos inanimados y sobre lo fundamental del apego.
Observó la importancia que tenía para los monos pequeños, criados en jaulas sin contacto con sus madres, un trapo que se dejaba en la jaula. Los monos protestaban con intensidad en los momentos en que se les sacaba el trapo para limpiar sus jaulas; al parecer establecían relaciones estrechas con esas telas. Esto lo llevó a investigar la importancia que tendría ese elemento, para las necesidades básicas del mono.
La serie de experimentos fueron: criar monos recién nacidos durante meses con su “madre de alambre” y otra “madre cubierta de felpa” y sin contacto con otros monos verdaderos.
La “madre” mona solo de alambre, tenía una mamadera y la “madre” de felpa, no tenía ningún alimento.
El monito primero se dirige a la “madre” sólo de alambre que contenía una mamadera y luego a la de felpa. El científico observó que los monos pasaban subidos a la “madre” de felpa diecisiete  horas y sólo una hora a la “madre” de alambre con la mamadera, lo necesario para comer.
Además el vínculo creado con la mona de felpa, que no le otorgaba alimento, sólo una superficie y contacto confortable, era muy fuerte.
Al introducir un objeto terrorífico el monito acude a la “madre” de felpa obteniendo la seguridad y protección que necesita, base segura que le da confianza y le permite amenazar al intruso, como una autentica madre.
Otro de los experimentos realizados mostró que al separarlo por seis meses de su “madre” corre a ésta a demostrarle cariño.
En una situación de miedo, presentándole a la “madre” de felpa corre y se refugia en ella y con otros monos que se criaron sin estas “madres” corren y se acurrucan en el suelo, mostrando conductas similares a niños autistas.
Harry Harlow mostró que la necesidad de contacto físico, calor, sentir contacto con otra piel es algo básico y el amor no se establece a través de la alimentación.
Voy a comentarles sobre la película mi nombre es Sam, relacionándolo con mi temática “la importancia del apego seguro en los niños”. En esta película se da uno de los tres tipos de apego. El apego seguro, se da cuando la persona que cuida demuestra cariño, protección, disponibilidad y atención a las señales del niño, lo que le permite desarrollar un concepto de sí mismo positivo y un sentimiento de confianza. En el dominio interpersonal, las personas seguras tienden a ser más cálidas, estables y con relaciones íntimas satisfactorias, y en el dominio interpersonal, tienden a ser más positivas, integradas y con perspectivas coherentes de sí mismo.
El comportamiento de apego se define como toda conducta por la cual un individuo mantiene o busca proximidad con otra persona considerada como más fuerte. Se caracteriza también por la tendencia a utilizar al cuidador principal como una base segura. La confianza se va adquiriendo gradualmente durante los primeros años de vida y tiende a subsistir por el resto de la vida.
Una base segura en la relación es fundamental para no romper el vínculo.  Si esto sucede, responde a la separación con angustia intensa y mezcla comportamientos de apego con expresiones de protesta, enojo y resistencia; tiene poca confianza en que será ayudado, posee inseguridad hacia los demás, miedo a la intimidad y prefieren mantenerse distanciado de los otros.
Mi nombre es Sam relata la historia de Sam Dawson (Sean Penn), un hombre con discapacidades mentales que educa a su hija Lucy (Dakota Fanning) con la ayuda de un extraordinario grupo de amigos.
Al cumplir los siete años, la capacidad intelectual de Lucy supera la de su padre y su estrecha relación se ve amenazada por una trabajadora social, que quiere colocar a la niña con una familia adoptiva.
Amenazado por una situación legal casi imposible de revertir en su favor, Sam jura enfrentarse al sistema y forma un equipo insólito con Rita Harrison (Michelle Pfeiffer), una prestigiosa abogada que acepta el caso debido a la insistencia de sus compañeros de profesión.
Las figuras de Sam y Rita parecen opuestas en un comienzo, pero demuestran tener mucho en común. Juntos lucharán para convencer al sistema de que Sam merece que le devuelvan a su hija y en el camino surge un vínculo que demuestra el poder del amor incondicional.

  Voy a comentarles sobre la película mi nombre es Sam, relacionándolo con mi temática “la importancia del apego seguro en los niños”. En esta película se da uno de los tres tipos de apego. El apego seguro, se da cuando la persona que cuida demuestra cariño, protección, disponibilidad y atención a las señales del niño, lo que le permite desarrollar un concepto de sí mismo positivo y un sentimiento de confianza. En el dominio interpersonal, las personas seguras tienden a ser más cálidas, estables y con relaciones íntimas satisfactorias, y en el dominio interpersonal, tienden a ser más positivas, integradas y con perspectivas coherentes de sí mismo.
El comportamiento de apego se define como toda conducta por la cual un individuo mantiene o busca proximidad con otra persona considerada como más fuerte. Se caracteriza también por la tendencia a utilizar al cuidador principal como una base segura. La confianza se va adquiriendo gradualmente durante los primeros años de vida y tiende a subsistir por el resto de la vida.
Una base segura en la relación es fundamental para no romper el vínculo.  Si esto sucede, responde a la separación con angustia intensa y mezcla comportamientos de apego con expresiones de protesta, enojo y resistencia; tiene poca confianza en que será ayudado, posee inseguridad hacia los demás, miedo a la intimidad y prefieren mantenerse distanciado de los otros.
Mi nombre es Sam relata la historia de Sam Dawson (Sean Penn), un hombre con discapacidades mentales que educa a su hija Lucy (Dakota Fanning) con la ayuda de un extraordinario grupo de amigos.
Al cumplir los siete años, la capacidad intelectual de Lucy supera la de su padre y su estrecha relación se ve amenazada por una trabajadora social, que quiere colocar a la niña con una familia adoptiva.
Amenazado por una situación legal casi imposible de revertir en su favor, Sam jura enfrentarse al sistema y forma un equipo insólito con Rita Harrison (Michelle Pfeiffer), una prestigiosa abogada que acepta el caso debido a la insistencia de sus compañeros de profesión.
Las figuras de Sam y Rita parecen opuestas en un comienzo, pero demuestran tener mucho en común. Juntos lucharán para convencer al sistema de que Sam merece que le devuelvan a su hija y en el camino surge un vínculo que demuestra el poder del amor incondicional.

En esta oportunidad  les comentaré sobre una filosofía de crianza basada en los principios de la teoría del apego.
La crianza con apego
La crianza con apego (attachment parenting) es una frase acuñada por el pediatra norteamericano William Sears.
De acuerdo a la teoría del apego, los bebés establecen un fuerte vínculo emocional con sus padres, un vínculo precursor de la seguridad y de la empatía en las relaciones personales en la edad adulta. Un inadecuado establecimiento de un vínculo seguro en la infancia puede conllevar a dificultades psicológicas.

Para la crianza con apego, existen ocho principios fundamentales que promueven la vinculación segura entre los padres y el niño. Aunque ninguno de estos principios se deriva directamente de la investigación inicial, se presentan como prácticas de crianza que dan lugar a un vínculo seguro. Unos padres sensibles, coherentes en sus respuestas y disponibles emocionalmente garantizan un sano establecimiento de la vinculación emocional:
1. Prepararse para el nacimiento del bebé.
2. Comprender y responder de forma sensible a las necesidades emocionales del niño.
3. Lactancia materna.
4. Cargar en brazos al bebé.
5. Compartir el sueño.
6. Evitar las separaciones frecuentes o prolongadas.
7. Usar la disciplina positiva.
8. Mantener una vida familiar estable.
Los padres que tratan de comprender las necesidades psicológicas de sus hijos, con la finalidad de no hacerse expectativas poco realistas de la conducta infantil. La disciplina para esta filosofía toma en cuenta la edad del niño para evitar la frustración que se produce cuando se esperan cosas más allá de la capacidad del pequeño.
La crianza con apego no significa que un niño no pueda por sí solo satisfacer sus necesidades, estará capacitado para ello en la medida que sus padres sean sensibles cuando estas surgen. Estas necesidades hay que entenderlas en el tiempo, como surgen, como cambian, cuáles son sus circunstancias. Los padres deben ser flexibles e idear formas de responder a ellas adecuadamente siempre bajo un clima amoroso y conciliador. Por ejemplo, el bebé que pide estar en brazos, simplemente lo necesita y no lo pide porque “es un mañoso”, si esta necesidad está satisfecha, el bebé más adelante se sentirá seguro al comenzar la etapa del gateo, no pedirá tanto estar en brazos, pero surgirán otras necesidades acordes con su etapa evolutiva.
Los niños a los cuales se les cría con desapego buscarán a lo largo de su vida otras formas de cubrir las necesidades dando lugar lamentablemente a trastornos mentales y sociales.

William Sears, el libro de la crianza con apego: una guía de sentido común para comprender y nutrir a su bebé

Aquí les dejo lo que expuso Felipe Lecannelier un psicólogo Chileno sobre “Estilo de padres y la importancia del apego en la crianza de los hijos”

Lo que comenta aquí en esta videoconferencia es que, se ha demostrado que castigar no les enseña nada a los niños y se demostraron bajo investigaciones culturales que la falta de tiempo de los padres obliga a fomentar que los niños sean cada vez más independientes y menos conectados con sus propias emociones.
Expone, que erróneamente se cree que los niños mientras menos pataletas realicen y menos lloren son más sanos. Pues, las pataletas en los niños son totalmente normales y saludables ya que es una de sus maneras de expresarse.
Comenta que cualquier cosa que hagan los padres y provoque stress en los niños no es una buena crianza y es clave evaluar la forma en que los padres reaccionan cuando sus hijos presentan situaciones de stress.
Existen cuatro habilidades que pueden ejecutar los padres para influir positivamente en sus hijos: atención, mentalización, auto mentalización y regulación. Estas se traducen en la palabra amor.
Lo importante para los niños es sentir que si les ocurre algo que requiere apoyo de un adulto, pueden confiar en sus padres;  y antes que los padres estigmaticen negativamente a los niños, hay que tratar realmente de entender que les pasa.
Una de las habilidades nombradas de relevancia tiene que ver con, que hacen los padres para enfrentar situaciones de stress: regulación; pues un estudio indicó que las madres que siempre respondian al llanto de sus hijos el primer año de vida, éstos no tenían ansiedad de separación en el jardín; que el llanto siempre es por algo, es la manera del niño de pedir ayuda.
Cuando un niño está estresado quiere ser contenido por un adulto, sólo cuando está tranquilo puede jugar, explorar, etc.
Charla Apego
“Estilo de padres y la importancia del apego en la crianza de los hijos” por el psicólogo Felipe Lecannelier
The Strange Situation - Mary Ainsworth
Mary Ainsworth
En 1970 realizó un estudio con veintitrés bebes de un año de edad, realizado en Baltimore, Usa, se basa en la observación del comportamiento explorador y de apego de los niños en el hogar con la madre y en una situación de prueba en un entorno extraño para ellos.
Este método de la “situación extrema” lo diseñó para estudiar como los niños pequeños pueden enfrentar situaciones de separación breves de sus figuras de crianza.
Primero se deja al niño con el experimentador y luego solo, mientras la madre sale de la habitación durante tres minutos. Se observan y se registran en un video las respuestas del niño ante la separación y luego ante el reencuentro con la madre. Como resultado de estas observaciones se puede clasificar a los niños entre los que se presenta una pauta de apego seguro o inseguro a la madre.
Este estudio aclara algunas cuestiones acerca de la relación del niño con sus figuras de crianza y los efectos sobre su desarrollo emocional.
Sus hallazgos muestran que un lactante cuya madre es sensible, accesible y que responde, acepta su comportamiento e interactúa positivamente con él, estará muy lejos de ser el niño exigente y desdichado que sugieren algunas teorías. En lugar de ello, unos cuidados maternales de esta índole son evidentemente compatibles con un niño que está desarrollando una cierta medida de autoconfianza alrededor de su primer año de vida, combinada con un alto grado de confianza en su madre y de placer de estar en su compañía.
La necesidad de una figura de apego no es exclusiva de los niños, aunque es en esta etapa en la que se hace más evidente por la vulnerabilidad e intensa necesidad de apoyo que tienen los niños.
Tres pautas de apego descrito por Ainsworth y sus colegas:
  Apego seguro: el individuo confía en que sus padres o figuras parentales serán accesibles, sensibles y colaboradores si él se encuentra en una situación adversa o atemorizante. Con esta seguridad se anima a explorar el mundo.
  Apego inseguro- ansioso resistente: el individuo esta inseguro acerca de si su figura parental será accesible o sensible o si lo ayudará cuando lo necesite. A causa de ello, siempre tiene la tendencia a la separación ansiosa, es propenso al aferramiento y se muestra ansioso ante la exploración del mundo.
  Apego inseguro- ansioso elusivo: el individuo no confía en que cuando busque cuidados recibirá una respuesta positiva, por el contrario, espera ser desairado. El niño elude o evita recibir cuidados. Intenta vivir su vida sin el amor y el apoyo de otras personas.
La importancia del apego seguro en los niños
 John Bowlby y la teoría del apego
“Se van acumulando datos demostrativos
de que los seres humanos de todas las edades
son más felices y pueden desarrollar mejor sus
capacidades cuando piensan que tras ellos hay
una o más personas dignas de confianza que
acudirán en su ayuda si surgen dificultades”
Bowlby. 1979
Aquí pasaré a contarles parte de los estudios de John Bowlby (1907-1990) considerado uno de los psiquiatras más importantes del siglo XX.
Su teoría del apego es una combinación de riguroso estudios etológicos con aportes del psicoanálisis que ha tenido un enorme impacto en el campo del desarrollo del niño.
Se supone que su preocupación por niños discapacitados comienza desde su entorno familiar. Él describía a su familia como bastante unida, aunque no tanto, de clase profesional, que vivía con un estilo tradicional.
Sus experiencias con niños perturbados, con quienes encontró que podía comunicarse, cuyas dificultades se asociaban a sus infeliz niñez y disruptiva infancia, junto con su interés por el psicoanálisis, fueron puntos decisivos en su producción teórica.
Comenzó su formación en psicoanálisis con la intención de convertirse en un psiquiatra de niños.
Junto a él los principales teóricos del período de posguerra: Klein, Bion, Winnicott, estaban preocupados por el rol de la madre.
Se posicionó entre dos perspectivas, el status científico del psicoanálisis y el papel del ambiente en la producción de neurosis. Bowlby se propuso desarrollar una teoría científica basada en la comprobación empírica; fue criticado por los psicoanalistas ya que, el psicoanálisis era visto como una disciplina hermenéutica que se ocupaba más de los significados que de los mecanismos; que desarrollaban sus principios a partir de la interpretación más que de la observación.
Bowlby prestaba atención al papel que juega el ambiente en las causas de perturbación; “la influencia del ambiente en el desarrollo de neurosis y carácter neurótico”, esta teoría acerca de la génesis de la neurosis, en la cual los factores ambientales de los primeros años de vida del niño son los causantes; especialmente, la separación de la madre por muerte o por destrucción del hogar, manifestando advertencias en contra de la separación innecesaria de los niños de sus padres.
Un segundo escrito: “cuarenta y cuatro ladrones juveniles sus caracteres y vida familia” (este llevo a que le pusieran el sobrenombre de “Ali Bowlby y los cuarenta ladrones”) continuaba con las mismas ideas de manera más sistemática. Desarrollaba la noción de “psicópata desafectado” aludiendo a un pequeño ladrón juvenil, en el cual la falta de cuidados infantiles buenos y continuos había originado una ausencia de preocupación por los otros.
Luego investigó el tema de los efectos de la separación en la personalidad de los niños. Elaboró también un informe: (Cuidado materno y salud mental) este escrito analizaba la influencia adversa que el cuidado maternal inadecuado durante la primera infancia tenía sobre el desarrollo de la personalidad y sobre la aguda aflicción de los niños que se ven separados de aquellos a quienes conocen y aman; recomendaba sobre la mejor manera de evitar o mitigar, los efectos nocivos a corto y alargo plazo; e indicaba que a una institución parece resultarle especialmente difícil proporcionar cuidados meternos de la calidad y cantidad esperados en un ambiente familiar.
Junto a James Robertson realizaron una película (un niño de dos años va al hospital) aquí se mostraba la intensa angustia de una niña pequeña separada de su madre al ser internada en un hospital, se mostró la intensa ansiedad producida por la separación de la madre interfería en los procesos de cura de la niña internada por una afección física. Esta película influenció para flexibilizar las normas de visita en los hospitales de Inglaterra.
Bowlby realizó un informe que se ocupaba  principalmente del problema de la  privación (ausencia de algo que se necesita) más que de la deprivación (la perdida de algo que se tenía). Una vez establecido que los niños que no reciben cuidados maternos están verdaderamente desaventajados, pasa a comparar la calidad de cuidado de la vida familiar con la institucional. Él es el responsable de instalar el debate de los cuidados infantiles
Los estudios que realizó, contribuyeron a sostener  que niños menores de tres años de edad, con una relación materna seguros y que no fueron apartados de ella previamente, muestra una secuencia predecible de respuestas cuando se lo aparta de los cuidados maternos. Esta secuencia se divide en tres fases de acuerdo con la actitud que predomina con respecto a la madre.  Fases de: protesta, desesperación y desapego. “al principio el niño solicita, llorando furioso, que vuelva su madre”, y parece esperar que tendrá éxito su petición. Ésta es la fase de protesta, que puede persistir durante varios días. Más adelante se tranquiliza, pero para una mirada avezada resulta evidente que se halla preocupado como antes por la ausencia materna y que sigue anhelando que vuelva; pero sus esperanzas se han marchitado y se halla en la fase de desesperación. Con frecuencia alternan  ambas fases. Finalmente tiene lugar un cambio más importante, el niño parece olvidar a su madre, de modo que cuando vuelve a buscarlo se muestra curiosamente desinteresado por ella e incluso puede  aparentar que no la conoce. Esta es la tercera fase, la de desapego.
Para Bowlby, la conducta de crianza es un ejemplo de una clase de conductas con raíces biológicas de las cuales la conducta de apego es un ejemplo. La conducta sexual, la conducta de alimentación serían otros ejemplos. Cada una contribuye a la supervivencia del individuo y su descendencia, y está al servicio de funciones vitales, por ello están en cierta medida reprogramadas. Cada uno de estos comportamientos sirve a una función biológica: protección, reproducción, nutrición.
El concepto de base segura: “Todos nosotros, desde la cuna hasta la sepultura, somos más felices cuando la vida se organiza como una serie de excursiones, cortas o prolongadas, desde una base segura provista por nuestras figuras de apego”
Bowlby diferencia apego de la conducta de apego. Una persona apegada o que tiene apego a alguien significa que está absolutamente dispuesto a buscar la proximidad y el contacto con ese individuo, sobre todo en ciertas circunstancias específicas. Pero, la conducta de apego se refiere a cualquiera de las diversas formas de la conducta que la persona adopta de vez en cuando para obtener o mantener una proximidad deseada.
El apego presenta los siguientes rasgos:
  El comportamiento de apego está dirigido hacia determinados individuos, con un claro orden de preferencia.
  El apego tiene persistencia en el tiempo.
  Muchas de las más intensas emociones surgen durante la formación, mantenimiento, ruptura y renovación de las relaciones de apego.
  El apego a una figura preferida se desarrolla durante los primeros nueve meses de vida.
  El comportamiento de apego se activa o desactiva según ciertas condiciones. Activantes, extrañeza frente el miedo, hambre, fatiga o cualquier acontecimiento que asuste y desactivantes, percepciones visuales o acústicas de la figura materna y una interacción feliz con ella.
  El comportamiento de apego está presente en casi todas las crías de mamíferos.
El estado de desapego es la ausencia de una conducta de apego; considerando este estado como un mecanismo de defensa para evitar un nuevo rechazo.
Entonces, establecer vínculos de apego implica una interacción recíproca y estable entre el bebé y el adulto, en el que ambos participan en un rol activo. La presencia de una figura de apego estable y disponible hará más probable que el pequeño se aleje y explore.
John Bowlby y la teoría del apego por Claudia Gersteniiaber