La importancia del apego seguro en los niños
John Bowlby y la teoría del apego
“Se van acumulando datos demostrativos
de que los seres humanos de todas las edades
son más felices y pueden desarrollar mejor sus
capacidades cuando piensan que tras ellos hay
una o más personas dignas de confianza que
acudirán en su ayuda si surgen dificultades”
Bowlby. 1979
Aquí
pasaré a contarles parte de los estudios de John Bowlby (1907-1990)
considerado uno de los psiquiatras más importantes del siglo XX.
Su
teoría del apego es una combinación de riguroso estudios etológicos con
aportes del psicoanálisis que ha tenido un enorme impacto en el campo
del desarrollo del niño.
Se supone que su preocupación por niños
discapacitados comienza desde su entorno familiar. Él describía a su
familia como bastante unida, aunque no tanto, de clase profesional, que
vivía con un estilo tradicional.
Sus experiencias con niños
perturbados, con quienes encontró que podía comunicarse, cuyas
dificultades se asociaban a sus infeliz niñez y disruptiva infancia,
junto con su interés por el psicoanálisis, fueron puntos decisivos en su
producción teórica.
Comenzó su formación en psicoanálisis con la intención de convertirse en un psiquiatra de niños.
Junto
a él los principales teóricos del período de posguerra: Klein, Bion,
Winnicott, estaban preocupados por el rol de la madre.
Se posicionó
entre dos perspectivas, el status científico del psicoanálisis y el
papel del ambiente en la producción de neurosis. Bowlby se propuso
desarrollar una teoría científica basada en la comprobación empírica;
fue criticado por los psicoanalistas ya que, el psicoanálisis era visto
como una disciplina hermenéutica que se ocupaba más de los significados
que de los mecanismos; que desarrollaban sus principios a partir de la
interpretación más que de la observación.
Bowlby prestaba atención al
papel que juega el ambiente en las causas de perturbación; “la
influencia del ambiente en el desarrollo de neurosis y carácter
neurótico”, esta teoría acerca de la génesis de la neurosis, en la cual
los factores ambientales de los primeros años de vida del niño son los
causantes; especialmente, la separación de la madre por muerte o por
destrucción del hogar, manifestando advertencias en contra de la
separación innecesaria de los niños de sus padres.
Un segundo
escrito: “cuarenta y cuatro ladrones juveniles sus caracteres y vida
familia” (este llevo a que le pusieran el sobrenombre de “Ali Bowlby y
los cuarenta ladrones”) continuaba con las mismas ideas de manera más
sistemática. Desarrollaba la noción de “psicópata desafectado” aludiendo
a un pequeño ladrón juvenil, en el cual la falta de cuidados infantiles
buenos y continuos había originado una ausencia de preocupación por los
otros.
Luego investigó el tema de los efectos de la separación en la
personalidad de los niños. Elaboró también un informe: (Cuidado materno
y salud mental) este escrito analizaba la influencia adversa que el
cuidado maternal inadecuado durante la primera infancia tenía sobre el
desarrollo de la personalidad y sobre la aguda aflicción de los niños
que se ven separados de aquellos a quienes conocen y aman; recomendaba
sobre la mejor manera de evitar o mitigar, los efectos nocivos a corto y
alargo plazo; e indicaba que a una institución parece resultarle
especialmente difícil proporcionar cuidados meternos de la calidad y
cantidad esperados en un ambiente familiar.
Junto a James Robertson
realizaron una película (un niño de dos años va al hospital) aquí se
mostraba la intensa angustia de una niña pequeña separada de su madre al
ser internada en un hospital, se mostró la intensa ansiedad producida
por la separación de la madre interfería en los procesos de cura de la
niña internada por una afección física. Esta película influenció para
flexibilizar las normas de visita en los hospitales de Inglaterra.
Bowlby
realizó un informe que se ocupaba principalmente del problema de la
privación (ausencia de algo que se necesita) más que de la deprivación
(la perdida de algo que se tenía). Una vez establecido que los niños que
no reciben cuidados maternos están verdaderamente desaventajados, pasa a
comparar la calidad de cuidado de la vida familiar con la
institucional. Él es el responsable de instalar el debate de los
cuidados infantiles
Los estudios que realizó, contribuyeron a
sostener que niños menores de tres años de edad, con una relación
materna seguros y que no fueron apartados de ella previamente, muestra
una secuencia predecible de respuestas cuando se lo aparta de los
cuidados maternos. Esta secuencia se divide en tres fases de acuerdo con
la actitud que predomina con respecto a la madre. Fases de: protesta,
desesperación y desapego. “al principio el niño solicita, llorando
furioso, que vuelva su madre”, y parece esperar que tendrá éxito su
petición. Ésta es la fase de protesta, que puede persistir durante
varios días. Más adelante se tranquiliza, pero para una mirada avezada
resulta evidente que se halla preocupado como antes por la ausencia
materna y que sigue anhelando que vuelva; pero sus esperanzas se han
marchitado y se halla en la fase de desesperación. Con frecuencia
alternan ambas fases. Finalmente tiene lugar un cambio más importante,
el niño parece olvidar a su madre, de modo que cuando vuelve a buscarlo
se muestra curiosamente desinteresado por ella e incluso puede
aparentar que no la conoce. Esta es la tercera fase, la de desapego.
Para
Bowlby, la conducta de crianza es un ejemplo de una clase de conductas
con raíces biológicas de las cuales la conducta de apego es un ejemplo.
La conducta sexual, la conducta de alimentación serían otros ejemplos.
Cada una contribuye a la supervivencia del individuo y su descendencia, y
está al servicio de funciones vitales, por ello están en cierta medida
reprogramadas. Cada uno de estos comportamientos sirve a una función
biológica: protección, reproducción, nutrición.
El concepto de base
segura: “Todos nosotros, desde la cuna hasta la sepultura, somos más
felices cuando la vida se organiza como una serie de excursiones, cortas
o prolongadas, desde una base segura provista por nuestras figuras de
apego”
Bowlby diferencia apego de la conducta de apego. Una persona
apegada o que tiene apego a alguien significa que está absolutamente
dispuesto a buscar la proximidad y el contacto con ese individuo, sobre
todo en ciertas circunstancias específicas. Pero, la conducta de apego
se refiere a cualquiera de las diversas formas de la conducta que la
persona adopta de vez en cuando para obtener o mantener una proximidad
deseada.
El apego presenta los siguientes rasgos:
El comportamiento de apego está dirigido hacia determinados individuos, con un claro orden de preferencia.
El apego tiene persistencia en el tiempo.
Muchas de las más intensas emociones surgen durante la formación,
mantenimiento, ruptura y renovación de las relaciones de apego.
El apego a una figura preferida se desarrolla durante los primeros nueve meses de vida.
El comportamiento de apego se activa o desactiva según ciertas
condiciones. Activantes, extrañeza frente el miedo, hambre, fatiga o
cualquier acontecimiento que asuste y desactivantes, percepciones
visuales o acústicas de la figura materna y una interacción feliz con
ella.
El comportamiento de apego está presente en casi todas las crías de mamíferos.
El
estado de desapego es la ausencia de una conducta de apego;
considerando este estado como un mecanismo de defensa para evitar un
nuevo rechazo.
Entonces, establecer vínculos de apego implica una
interacción recíproca y estable entre el bebé y el adulto, en el que
ambos participan en un rol activo. La presencia de una figura de apego
estable y disponible hará más probable que el pequeño se aleje y
explore.
John Bowlby y la teoría del apego por Claudia Gersteniiaber